domingo, 27 de abril de 2014
Dos años, siete meses y cinco días.
Dos años, siete meses y cinco días, ese es el tiempo que hace que empezó algo muy importante para mi. Era un proyecto a muy largo plazo por el que seis meses después decidí apostarlo todo. Durante esos dos años, siete meses y dos días he pasado por buenos y malos momentos, muchísimos más buenos que malos he de decir pero todos momentos que no cambiaría por nada del mundo. Casi todos han sido mediante una pantalla, ya sea de móvil o de ordenador pero eso no les resta para nada importancia. También he hecho muchas promesas que no he sido capaz de cumplir y que parece que se quedarán ahí y no pasarán de ser simples palabras. Me arrepiento mucho de esto último y es algo que sinceramente me echaré en cara toda la vida, tal vez si hubiera cumplido alguna de ellas ahora mismo no estaría escribiendo esto, o tal vez si, no lo sé. El hecho es que esto parece que se ha acabado a poco más de unos meses para el verano, el verano que aquel 30 de Diciembre había empezado a preparar con todas mis ganas y con mucho esfuerzo para que todo pudiese salir bien y así cumplir una de esas promesas que ya llevaba cerca de dos años sobre la mesa, pero creo que no va a poder ser. Por otra parte me prometí, esta vez a mi mismo, que en cuanto pudiese iba a irme a vivir a Madrid, pero aquí sigo... Es duro, muy duro saber que esa persona por la que has luchado tanto tiempo se ha cansado de esperarte pero me lo he ganado con tantas decepciones. No sé si volverá y todo esto quedará como otros días malos que añadir a esos que ya formaron parte de estos dos años, siete meses y cinco días que hace que empezó todo, solo sé que quiero seguir luchando por esto, porque un día me dijeron que no importa la duro que sea el camino o lo imposible que parezca en determinados momentos porque si luchas hasta el último suspiro tarde o temprano lo conseguirás y te darás cuenta de que todo ese tiempo de espera ha merecido la pena y seguramente lo volverías a hacer las veces que fuese necesario por esos momentos tan especiales. Porque al fin y al cabo que es la felicidad mas que esos segundos, minutos, horas en los cuales ves recompensado ese esfuerzo que has hecho día a día sin descanso durante en este caso, dos años, siete meses y cinco días.
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